El término legaltech surge de la combinación de las palabras legal (legal) y tech (tecnología), y se refiere al uso de herramientas tecnológicas que buscan optimizar y mejorar la prestación de servicios legales.
A través de software, plataformas y aplicaciones, las legaltech permiten que tanto abogados como estudios jurídicos gestionen de manera más eficiente sus actividades diarias, ahorrando tiempo, costos y reduciendo el margen de error.
Además, las soluciones legaltech están diseñadas para ayudar a que el acceso a la justicia sea más ágil y menos burocrático, un desafío importante en muchos sistemas legales tradicionales.
El abanico de servicios que cubren las legaltech es amplio y diverso. Van desde plataformas de automatización de contratos hasta sistemas de gestión documental o herramientas de análisis legal mediante inteligencia artificial (IA).
Cada una de estas legaltech está orientada a resolver puntos de dolor específicos dentro del trabajo diario de los abogados, lo que ha hecho que su adopción crezca a un ritmo acelerado en todo el mundo.
En el caso de Perú, el desarrollo de la legaltech ha experimentado una notable aceleración en los últimos años, impulsado en gran parte por la transformación digital que afectó a múltiples sectores de la economía, incluido el sector legal.
Sin embargo, fue a raíz de la pandemia de COVID-19 que este proceso de adopción tecnológica se intensificó. La necesidad de mantener la continuidad de la industria legal, a pesar de las restricciones de movilidad y las cuarentenas, obligó a muchos estudios y abogados independientes a adoptar alternativas legaltech que les permitieran operar de manera remota y eficiente.
La presión por adaptarse a esta nueva realidad llevó a una rápida implementación de herramientas como las firmas electrónicas, la gestión de documentos en la nube y la automatización de procesos rutinarios, como la generación de contratos o la gestión de casos.
Este proceso de digitalización que antes parecía opcional o relegado a un futuro lejano, se convirtió en una necesidad inmediata.
Actualmente, Perú está consolidándose como un mercado con un potencial creciente en el ámbito legaltech, con varias startups locales que están desarrollando productos adaptados a las necesidades particulares de la región.
Asimismo, la llegada de plataformas internacionales al país también ha contribuido a la profesionalización y modernización del sector legal.
La legaltech ha cambiado radicalmente la forma en que los abogados trabajan y ofrecen sus servicios. Tradicionalmente, los estudios jurídicos eran conocidos por sus procesos lentos, llenos de papeleo y trámites manuales que consumían gran cantidad de tiempo.
Con la adopción de herramientas legaltech, este panorama ha cambiado:
Automatización de tareas repetitivas
Una de las mayores ventajas de las legaltech es la capacidad de automatizar tareas que anteriormente requerían un gran esfuerzo manual, como la revisión de información de contratos, la gestión de documentos o la búsqueda de jurisprudencia.
Esto libera tiempo para que los abogados puedan enfocarse en actividades más estratégicas y de mayor valor agregado para sus clientes.
Reducción de errores
La digitalización de procesos minimizan los errores humanos que suelen producirse en el manejo de grandes volúmenes de documentos o información.
Las herramientas legaltech permiten realizar revisiones automáticas y garantizan que los procesos sigan protocolos previamente establecidos.
La legaltech también ha facilitado la relación abogado-cliente, permitiendo una comunicación más fluida y constante. Herramientas como portales de atención o aplicaciones móviles, permiten a las personas acceder a su información legal en cualquier momento y desde cualquier lugar, generando mayor transparencia y confianza.
Los abogados ahora pueden utilizar software de gestión de proyectos legales que permiten seguir el progreso de los casos en tiempo real, asignar tareas al equipo adecuado y gestionar mejor los plazos y recursos.
La implementación de tecnologías legaltech en los despachos no siempre es un proceso sencillo. Para que sea exitosa, es importante tener en cuenta ciertos factores clave:
La adopción de legaltech requiere que el equipo esté debidamente capacitado para utilizarlas. Muchas veces, la resistencia al cambio no proviene de la tecnología en sí, sino del desconocimiento o el temor de no saber manejar las nuevas herramientas.
No todas las opciones tecnológicas son necesarias para todos los despachos. Es fundamental realizar un análisis interno para identificar cuáles son los puntos críticos que pueden beneficiarse más de la tecnología, y así priorizar la adopción de aquellas herramientas que tendrán un mayor impacto.
Es esencial que las nuevas tecnologías se integren de manera fluida con los sistemas que ya utiliza el despacho. La interoperabilidad entre plataformas garantiza que no se generen silos de información y que los procesos se mantengan centralizados.
Las soluciones legaltech elegidas deben ser flexibles y escalables, es decir, deben poder adaptarse al crecimiento del despacho o a la evolución de las necesidades legales a lo largo del tiempo.
El mercado de legaltech ofrece una amplia gama de soluciones que pueden ser útiles dependiendo de las necesidades específicas del despacho y los procesos que debe cubrir.
Algunos de los tipos más populares incluyen:
Estas plataformas permiten a los despachos gestionar de manera integral sus casos, desde la asignación de tareas hasta el seguimiento de plazos y la interacción con los clientes.
Este tipo de legaltech permite a los abogados generar contratos, acuerdos y otros documentos legales de manera rápida y precisa mediante plantillas automatizadas.
Herramientas que utilizan IA para analizar grandes volúmenes de datos, detectar patrones y ofrecer recomendaciones estratégicas, facilitando la toma de decisiones.
Permiten resolver conflictos legales de manera remota, lo que es especialmente útil para reducir los costos y el tiempo asociado a los litigios.
Facilita la firma de documentos de manera remota y segura, evitando la necesidad de trámites físicos y ahorrando tiempo tanto para los abogados como para sus clientes.
La clave para aprovechar al máximo estas tecnologías radica en la capacitación, la evaluación de necesidades y la adopción estratégica de las herramientas adecuadas.
No obstante, es importante tener claro cuáles serán los desafíos que deberán enfrentar las áreas legales y firmas de abogados en materia de aplicación de tecnología legal:
El ecosistema legaltech está creciendo rápidamente, lo que ha dado lugar a la aparición de múltiples plataformas y soluciones. Sin embargo, muchas de estas herramientas no son compatibles entre sí, lo que dificulta la integración y la comunicación entre distintos sistemas dentro de un despacho o entre distintas firmas.
La seguridad de la información es una preocupación prioritaria para los abogados y despachos, dado que manejan datos extremadamente sensibles y confidenciales. Con la creciente digitalización y almacenamiento de información en la nube, el riesgo de ciberataques y brechas de seguridad ha aumentado considerablemente.
El marco regulatorio es otro aspecto clave que aún está en desarrollo en muchas regiones. El uso de ciertas tecnologías en el ámbito legal, como la inteligencia artificial o la automatización de decisiones, plantea preguntas sobre la responsabilidad y el cumplimiento de las normas éticas. A medida que las legaltech avancen, las regulaciones tendrán que adaptarse para garantizar que estas herramientas respeten los derechos fundamentales de las partes involucradas en un proceso legal.
La inteligencia artificial está revolucionando muchas áreas del derecho, desde la revisión de contratos hasta la predicción de resultados judiciales. Sin embargo, un desafío significativo es el sesgo que puede existir en los algoritmos utilizados. Si los datos con los que se entrenan estos sistemas están sesgados, el resultado también lo estará.
Aunque las legaltech prometen hacer más accesibles y asequibles los servicios legales, el costo de implementar algunas tecnologías puede ser prohibitivo, especialmente para despachos pequeños o medianos. Este es un reto importante, ya que podría crear una brecha entre los estudios jurídicos que tienen los recursos para invertir en tecnología y aquellos que no.
Finalmente, un desafío importante será ganar la confianza de los clientes. Algunos clientes, especialmente aquellos que no están familiarizados con la tecnología, pueden mostrarse escépticos sobre el uso de legaltech en la prestación de servicios legales. Pueden tener dudas sobre la seguridad, la calidad del servicio o la validez de los documentos y procesos automatizados.